domingo, 25 de octubre de 2009

Carta a mi gato

Querido Michifú:

Me llamo Conch y este es tu nuevo hogar. Eres un regalo maravilloso que me hicieron mis amigos M&M con motivo de que se ha cumplido un año de la escritura del piso en el que ahora ronroneas. Por ese motivo estás aquí, y también para hacer la gracia, que es que desde ahora soy… una soltera con gato.

Querido Michifú, te escribo esta carta mientras duermes y tan sólo el leve sonido de tu respiración me hace compañía, me gusta, no despiertes. ¡Ni se te ocurra!

Aquí vas a estar muy bien, Michifú. Vivo en el centro de Murcia, en un barrio típico, muy cerca de la Plaza de las Flores y, aunque no lo creas, es silencioso. O por lo menos de momento, que hay un bajo en obras por aquí cerca que tiene una pinta de hermano gemelo del 609… Los vecinos tienen que estar que trinan. En fin, sea lo que sea, como seguro que voy a la inauguración, ya te contaré si mola o no mola y lo que dura.

Entonces, así, a bote pronto, el único problema que se me ocurre de esta casa, si eso, es el olor constante a pastel de carne, por mucho que esto sea un cuarto piso. Pero bueno, te digo yo que a todo se acostumbra uno (a las ganas constantes de atracar Bonache y arramblar con las empanadillas, por ejemplo). Por si fuera poco, también hay tardes que huele a chocolate que es un disparate y ahí sí que ya no puedo. Esas tardes abandonaré el hogar sin más remedio. Lo siento, chuqui.

Otra cosa bonica de este edificio viejuno es su terrao. Te tengo que subir un día, Michifú, y ya me dices tú si es o no como sacado de una peli de Marisol. A mí por lo menos, cada vez que he subido- creo que dos veces en un año- me han dado ganas de rodar el videoclip de Tengo el corazón contento. Madre mía, que nos estoy viendo, Michifú. Si esta tarde hace sol, nos subimos, y entonamos esa que decía “Estando contigo, contigo, contigo, me siento feliz”.

En cuanto a los fines de semana, tendrás que acostumbrarte a los extremos: o no me verás ni el pelo, o tendré la casa a reventar de gente. Y es que a mis amigos les encanta venir aquí, Michifú, es algo que, de verdad, no sé como lo hago. Ya la noche que llegaste había aquí ocho personas y ¿te acuerdas del día siguiente? Seguro que sí, que para las copas te dejamos que durmieras sobre la mesa. Es que te portas muy bien, Michifú.

Luego los domingos por la tarde vienen las chicas. El café de los domingos es sagradísimo y te pido, Michifú, que por favor no nos molestes durante nuestros aquelarres. Y tampoco sueltes lo que oigas, ¿eh?

También habrá épocas en las que te tendré que dejar solo en casa por un tiempo. Digo solo porque en general, por lo que he notado y no te ofendas, a la gente le das un poco de grima, ahí ronroneando, tripita pa arriba, tripita pa abajo. Tampoco conozco a nadie con gato que pudiera sufrirte, así que… te pondré pienso de sobra, yo que sé. La razón de mi ausencia será que viajo mucho. Pero mucho, Michifú. Y no es por trabajo, sino porque… me viajo encima, no lo puedo evitar. Es avistar unas vacaciones o un fin de semana más o menos largo y ya estoy mirando vuelos y congregando a gente. Na más el año pasado recién estrená la hipoteca me hice siete viajes, dos de ellos trasatlánticos. En cuantico que despiertes te estoy enseñando las fotos por si no te lo crees.

Sin embargo estate tranquilo, Michifú, que mi próximo viaje se hará esperar, que de momento no tengo nada planeado. Bueno no, miento, planes, lo que son planes, tengo a capazos, casi casi los mismos que púas...

Querido Michifú, sé bienvenido a mi hogar. Estoy encantadísima de tenerte, pues, además de que eres guapísimo y te dejas acariciar, noto que contigo empieza una nueva etapa de mi vida. Y es que es bonito, jolín, tener a alguien en casa cuando vuelvo de trabajar, alguien que me acompaña por las noches mientras veo la tele, o por las mañanas cuando desayuno. Además, como no hablas… es que eres lo más grande.

Mil caricias,

Conch

12 comentarios:

Rafa dijo...

Vaya buena vida se debe de pegar ese gato...

Conch dijo...

Eres mi primer comentario!

Qué sorpresa!

Gracias!

Javier Moñino dijo...

El día que se despierte Michifú te vas a llevar un pasmo de los gordos.

Por cierto, no se pondrá nervioso cuando te lleves algún ligue a la casa?

Qué bonica entrada pijo...

sushi de anguila dijo...

El inicio hacia la escalinata de Estocolmo... agradecidos mil... un besazo

Conch dijo...

Jajajaja, como se despierte me muero, jajaja, no se le ocurrirá. De momento sigue ahí empanchingao, cómo le envidio.

Y lo del ligue... no sé, ya "te comento" el finde que viene ;)

Sushi, agradecida YO, si no llega a ser por vosotros, no sé qué pijo habría escrito.

Michifú os echa de menos, que lo sepáis.

REITER dijo...

Qué mala suerte que no me gusten los gatos. Es más, 5 minutos en casa de alguien con gato y acabo en el hospital de la alergia que me da.

Conch dijo...

Con Michifú no te pasa, te lo digo yo.

¡Reiter ha vuelto!

sushi de anguila dijo...

Es que Michifú es una mezcla de Don Gato con O'Malley... harina de otro costal, Reiter... encantados de haberte alegrado tu divertido y animado keli-casttle...

Conch dijo...

Jajaja, me da que mi gato, como casi todo en mi vida... es un poco mariquita!!

el habiTante inCierto dijo...

vida chula...

Conch dijo...

Hoy mismo llevo puesta una falda que pone "LA VIDA ES CHULA".

nachotomas dijo...

Muy grande, Conch.